La presión alta y el balón parado de Brasil se miden ante una Argentina que ya encontró espacios por el centro. En su primer enfrentamiento, Duda Sampaio y Luany ayudaron a que Brasil transformara el dominio territorial en ocasiones claras. Argentina generó peligro antes del vendaval inicial brasileño y volvió a hacerlo tras el descanso, cuando Ippólito conectó con Pereyra. Esas dos vías marcan el rumbo de esta revancha.
Brasil tiene la capacidad de recuperar arriba y conectar rápido con Luany o Geyse, mientras que los pases directos de Duda y su pegada a balón parado ofrecen otra alternativa para pisar el área. La conexión entre Ippólito y Pereyra aprovechó los huecos en la defensa brasileña, y los ataques de Argentina a ambos lados del entretiempo demostraron que puede proponer más allá de plantarse en un bloque bajo.
Angelina, que asistió y marcó para Brasil en el primer cruce, es baja por lesión; Bruninha tampoco estará. Kerolin, Bia Zaneratto y Tarciane ya están disponibles tras cumplir sus sanciones, y el técnico Arthur Elias vuelve al banquillo. En Argentina, Vargas se pierde el partido por una expulsión en los minutos finales del primer duelo, pero la dupla Ippólito-Pereyra se mantiene dentro de su base disponible.
La presión de Brasil debería situar a sus atacantes cerca del área de Argentina, con Duda abasteciendo tanto en juego abierto como a balón parado. Argentina ya demostró que responde por el medio cuando el bloque brasileño se estira, especialmente en la segunda parte. Me quedo con que tanto Brasil como Argentina aprovecharán una de esas vías ofensivas para marcar al menos un gol.