Dos partidos con muchos espacios atrás. En ambos encuentros los dos equipos andan cortos de defensas, y la balanza de las ocasiones se inclina claramente hacia un lado en uno de ellos y hacia los goles en el otro.
En el Leverkusen vs. Stuttgart, los locales generan muchísimo más de lo que conceden: cerca de veinte remates por partido frente a diez, y 2.6 goles esperados a favor contra 1.3 en contra. El Stuttgart no cuenta con tres defensas (Zagadou, Vagnoman y Diehl) y permite unos dieciséis tiros por encuentro. El Leverkusen lleva semanas sin sus delanteros y aun así firmó 25 y 33 remates en sus últimos dos partidos, acumulando además 15 tantos en cinco citas en casa. La vía del Stuttgart pasa por una contra o el balón parado, tal como demostró el Hoffenheim, pero la diferencia en el volumen de ocasiones es demasiado amplia como para que solo eso les baste. Por eso me decanto por la victoria del Leverkusen.
En el Bologna vs. Monza, el Monza suele plantear encuentros abiertos: ocho de sus últimos diez superaron los 2.5 goles y encajan unos catorce tiros por partido. Con dos bajas en defensa, esa zaga queda todavía más desprotegida. El Bologna viene de ganar 4-2 en Milán con 2.09 goles esperados teniendo poca posesión, y es un equipo de transiciones al que le gusta tener campo por delante. Además, al Bologna también le faltan Holm y De Silvestri atrás, por lo que los seis remates a puerta por partido que promedia el Monza encontrarán huecos. El primer tanto debería obligar al rival a adelantarse. Por eso voy con los goles en este encuentro.