Los Atlanta Braves se juegan la eliminación en casa, pero cuentan con una ventaja estructural clara en el montículo que está pasando desapercibida. Aunque su bullpen ha tenido mucho trabajo en los últimos partidos, su lanzador abridor llega a este duelo decisivo con una enorme ventaja de descanso. Ese descanso le da lo necesario para contener el ataque de Los Angeles Dodgers y marcar el ritmo del partido desde el principio.
En los últimos tres partidos, los relevistas de los Braves tuvieron que lanzar más de 160 pitcheos en 10 entradas. En playoffs, una carga de trabajo tan concentrada deja al cuerpo de relevistas agotado y limita las opciones del mánager en situaciones decisivas al final del partido. Sin embargo, Tyler Mahle, el abridor de Atlanta para este encuentro crucial, cambia por completo el panorama.
Mahle subió al montículo por última vez hace seis días y lanzó siete entradas dominantes en las que permitió una carrera. Tras un descanso prolongado, está en condiciones de trabajar a fondo. Su capacidad para cubrir entradas contrarresta directamente el cansancio acumulado en el bullpen de los Braves. Ante unos Dodgers que llegan con ventaja de 2-1 en la serie, un abridor descansado que pueda frenar las ofensivas rivales desde temprano es justo el factor que Atlanta necesita para forzar un quinto partido.