Antigua y Barbuda llega con una ventaja clave de descanso para este partido: tuvieron cinco días completos para recuperarse, mientras que Aruba apenas tuvo dos días entre un juego y otro. Esa diferencia en lo físico pesa mucho en estas condiciones y debería permitirle al equipo local superar a un rival desgastado.
Aunque Aruba se llevó un ajustado 1-0 cuando se enfrentaron hace doce días, el panorama ahora es distinto. La defensa de Aruba mostró serias dudas en su última presentación, donde encajó dos goles ante Anguila, el último de la tabla.
Por el contrario, Antigua y Barbuda viene con un ataque demoledor ante rivales directos en común, sumando ocho goles en sus dos partidos más recientes. Con piernas frescas y el apoyo de su gente, tienen la intensidad necesaria para romper el orden defensivo de Aruba.