Alavés es un equipo que en casa tiene poca posesión y se impone a base de centros y con una línea de cinco atrás, no por generar muchas ocasiones. El Málaga conserva el balón, pero crea muy poco fuera de casa y esta semana ha perdido a los atacantes que marcaron sus últimos goles. Los dos entrenadores están bajo presión y tienen motivos para empezar con cautela. Todo apunta a un partido cerrado, de ritmo medio y con pocas ocasiones claras.
Quique Sánchez Flores dispone al Alavés con un 5-3-2 y busca en largo a Boyé, con Ángel Pérez de vuelta tras cumplir sanción para poner los centros. En casa suelen generar apenas un gol esperado por partido. El 5-2 contra Osasuna llegó con ocasiones modestas y una gran noche de cara al gol, no refleja su nivel habitual. Cuando se adelanta, Quique protege la ventaja: vencieron 1-0 al Villarreal con una cuarta parte de la posesión.
Los dos partidos fuera de casa del Málaga que he analizado fueron un 0-1 ante el Getafe y un 1-1 contra el Celta, con cerca de medio gol esperado generado en cada uno. Sus derrotas más abultadas llegaron en casa ante equipos ofensivos, un contexto distinto al de este partido. Ahora están de baja Pablo Martínez, que marcó y asistió el fin de semana pasado, Joaquín Muñoz y Lobete. Eso deja a Niño y Chupete arriba, con poco apoyo, y Funes ha dejado entrever que podría alinear por primera vez a tres centrales.
El mayor peligro son los centros del Alavés hacia un área del Málaga muy poblada. Si el Alavés se adelanta, suele replegarse, y el Málaga tiene poco banquillo de calidad para ir a buscar el empate. Lo más lógico es un partido decidido por un gol o un empate con pocos tantos.
Por eso nos quedamos con el under en este partido.