Este partido presenta un choque de estilos fascinante: una enorme diferencia física frente a una clara tendencia histórica a rendir por debajo de lo esperado. El equipo local llega con las piernas frescas, pero le ha costado una y otra vez derribar defensas férreas cuando carga con el peso de las expectativas. El visitante afronta el encuentro muy fatigado tras un calendario increíblemente apretado, por lo que seguramente adoptará el planteamiento defensivo rígido que tan buenos resultados le ha dado en sus últimos duelos entre sí. Todo apunta a un empate trabado y con pocas ocasiones.
Vélez Sarsfield llega a este partido con casi quince días de descanso, una ventaja física considerable. Sin embargo, pese a su buena posición en la tabla y a su reciente racha invicta, le ha resultado sorprendentemente difícil imponer su condición de favorito. No ha ganado 13 de sus últimos 20 partidos en los que partía como favorito, y a menudo se ha quedado atascado en encuentros cerrados y con pocos goles. Sus números ofensivos también reflejan estas dificultades: promedia menos de un gol esperado por partido en sus últimas presentaciones.
Platense, por su parte, está sufriendo un desgaste extremo. Tras una exigente seguidilla de partidos que incluyó la Copa Libertadores y una dura serie de Copa Argentina que logró superar, llega al encuentro con menos de cuatro días de descanso. Ante semejante desgaste físico, se espera que se repliegue por completo y se concentre en mantener el orden defensivo. Esta estrategia ya le ha dado muy buenos resultados en este cruce: Platense no ha perdido ninguno de sus últimos cuatro enfrentamientos con Vélez, en los que resistió y neutralizó una y otra vez el ataque rival.