Este partido se define en lo que pase después de que el primer defensor presione el balón. Ambos equipos buscan posesiones rápidas y tiros desde el perímetro, y el pase extra puede dejar al descubierto las ayudas tras esa primera presión. El regreso de Hunter le da a Phoenix una vía de escape por dentro, mientras que Cairns genera juego a través de varios jugadores.
Brown, Pinder y McVeigh le ofrecen a Cairns distintas alternativas para mover el ataque. Contra Illawarra, Brown repartió nueve asistencias, Pinder seis y McVeigh cuatro, sumando este último además 32 puntos. La visión de pase de Pinder y el tiro exterior de Bolden le permiten a Cairns sacar el balón de la presión inicial y castigar a una defensa que llega tarde a las ayudas.
Eso ataca un problema puntual de Phoenix. Brisbane sumó nueve asistencias de Norton y ocho de Mackinnon a pesar de no contar con su base extranjero, y Josh King ya pidió mejores asignaciones defensivas. El ataque de Phoenix también tiene buenas sociedades con Mays y Sobey, apoyados por los 27 puntos que aportó Glover en Brisbane. Además, Hunter suma bloqueos y una referencia en la pintura tras perderse aquel partido.
Cairns sigue sin Dech ni Jaylin Galloway, quienes tampoco estuvieron en la victoria ante Illawarra, por lo que la fluidez en el pase vista recientemente llegó del mismo grupo disponible para este duelo. En Phoenix, Krebs figura como duda hasta última hora por molestias en el cuello tras jugar en Brisbane. Sobey jugó ese encuentro con un golpe en el cuádriceps; ninguno de los dos se da como baja aquí.
Espero un arranque con intercambio de presión y ataques rápidos, para luego ver más protagonismo de Pinder y McVeigh a medida que Phoenix enfoque su atención en Brown. Cairns respondió a los constantes intentos de reacción de Illawarra gracias a su nivel de anotación reciente. La clave que más me convence es esa generación colectiva encontrando finalizadores a la espalda de la primera línea defensiva de Phoenix. Por eso, me quedo con la victoria de Cairns Taipans.