Dos partidos, dos desajustes que parecen estructurales y no una mala racha. En Chofu, el local tiene el ataque más flojo de la liga y un entrenador recién llegado; en el Morumbi, el visitante apenas ha marcado fuera de casa en toda la temporada. En los dos, la diferencia en cómo crean y conceden ocasiones los equipos es mayor de lo que indica la tabla.
Verdy vs. Sanfrecce Hiroshima. Verdy es último de la liga en goles, tiros y tiros a puerta por partido: cuatro goles en ocho jornadas y nueve encajados en cinco partidos en casa. Entre semana no pudo marcar en 120 minutos contra un equipo de tercera división. Sanfrecce lleva veinte goles a favor y seis en contra, promedia 2,7 goles por partido en los últimos diez y ha ganado los cuatro duelos recientes, aunque fueron con otras plantillas y otros entrenadores, así que les doy poco peso.
El duelo clave es el juego por las bandas de Sanfrecce, con sus centros y pases atrás, contra una defensa del Verdy que se coloca muy atrás y reacciona en lugar de anticiparse. La salida de Verdy es limitada: Someno por alto, Hayashi atrás y los centros de Mizoguchi, es decir, balones largos, segundas jugadas y balón parado. La mayoría de las lesiones de Verdy son de larga duración y llevan semanas reflejadas en sus resultados, así que no son información nueva. La verdadera incógnita es el nuevo entrenador: el club habla de una presión coordinada y contraataques cortos, pero dos días de entrenamiento rara vez bastan para implantar eso. Además, Sanfrecce rinde menos fuera que en casa y el empate es un resultado posible, por eso me quedo con la victoria simple y no con un margen.
El desarrollo que espero: un inicio compacto y enérgico de Verdy, Sanfrecce con la mayor parte del balón y un centro o pase atrás temprano que obligue a Verdy a salir de su bloque. Por eso me quedo con Sanfrecce Hiroshima para ganar.
São Paulo vs. Vitoria. Los dos equipos están igualados a puntos, pero la diferencia entre local y visitante es enorme. São Paulo suma 22 goles a favor y 12 en contra en 14 partidos en casa; Vitoria solo ha marcado 10 en 14 partidos fuera, sin ganar ninguno, y tuvo entre el 24 y el 39 por ciento de la posesión en los partidos como visitante que revisé. Si juntamos los promedios de local y visitante, el goleo esperado queda hacia la mitad del rango, sin pinta de partido de ida y vuelta.
São Paulo mantiene el balón y ataca con centros y córneres, unos siete por partido. Ha perdido a sus creadores en ataque: Luciano está fuera, Ferreirinha figura como baja y Lucas Moura solo es suplente, así que el camino es repetible pero no explosivo. Vitoria rompe con Erick, Matheuzinho y Rene al contraataque, y el 4-0 entre semana demostró que sabe castigar los espacios, pero fue en su propio estadio y contra un rival débil. La línea de tres atrás de São Paulo está mermada, sin Buta ni Duarte desde los partidos anteriores, y es el punto débil y la razón por la que no veo un partido limpio y tranquilo.
Lo más probable es una primera parte cerrada, con São Paulo empujando a los carrileros arriba y Vitoria replegado en una línea de cuatro. Para ver tres goles o más, São Paulo tendría que marcar dos y Vitoria uno, y un visitante que anota unos 0,7 por partido rara vez lo consigue. Por eso me quedo con el lado de pocos goles en este partido.