Orlando y Washington cuentan con creadores capaces de atacar la pintura, pero sus rotaciones de bases han cambiado. Orlando todavía tiene a Wagner y Bane para anotar y repartir asistencias. Washington puede iniciar las jugadas con Young, mover el balón a través de George y culminarlas con Davis. El desenlace dependerá de si Orlando mantiene esa conexión de pases y de si Washington cierra sus defensas con un rebote.
En la victoria de Orlando ante Toronto, Black repartió diez asistencias junto a Wagner y Bane; el partido contra Boston mostró cómo las pérdidas pueden cortar el siguiente ataque. Washington tiene otra vía con Davis, que puede sacar faltas y hacer daño por dentro, y Ayton puede asumir más minutos como pívot. Wagner y Bane jugaron 39 minutos cada uno en el partido anterior de Orlando, mientras que Washington llega con más descanso.
Black jugó 32 minutos en el último partido de Orlando, pero ahora está oficialmente descartado. Sarr jugó 28 minutos en el último encuentro de Washington y también es baja, así que Davis y Ayton tendrán más responsabilidad cerca del aro y en el rebote. Esperamos que Young y George sigan generando una segunda asistencia, mientras Orlando pide más a Richardson y Bane cuando Wagner descanse. Por eso, nos quedamos con Washington para terminar por delante.