En el choque entre el Midtjylland y el FC Copenhague, una enorme disparidad en cuanto a ritmo competitivo coincide con una grave crisis defensiva. El Midtjylland vuelve tras un larguísimo parón de 22 días, mientras que el Copenhague ha mantenido su dinámica. Por otro lado, en Italia, el Novara recibe al Bérgamo en un duelo de voleibol muy condicionado por recientes fragilidades estructurales.
En cuanto al fútbol, el Midtjylland se apoya en una presión de alta intensidad y en su fortaleza como local, mientras que el FC Copenhague prefiere el control táctico y aprovechar los espacios al contragolpe. La zaga del Midtjylland, muy mermada por las rotaciones y armada de circunstancias, sufrirá de lleno la amenaza de los atacantes rivales con espacios. Un detalle clave es que las sanciones de Ndiaye y Kristensen se confirmaron recién hoy, dejando fuera a los principales centrales titulares que le quedaban y a su recambio habitual. Con seis piezas clave de la zaga descartadas y 22 días sin competir que han desgastado la coordinación defensiva, el Midtjylland llega extremadamente vulnerable. A medida que el partido se rompa, el Copenhague encontrará cada vez más huecos en transición. Por eso me inclino por el FC Copenhague.
En el partido de voleibol, el Novara es un equipo de gran poder ofensivo que basa su juego en receptoras y opuestas de pegada contundente, pero su defensa presenta fisuras. El Bérgamo es un conjunto combativo y bien plantado que suele alargar los puntos y los sets. Tolok, receptora atacante del Novara, se medirá ante el sólido bloqueo del Bérgamo, mientras que Pietrini castigará a un bloqueo local mermado por la ausencia por lesión de rodilla de Kudiess. El orden ofensivo del Bérgamo y los despistes defensivos del Novara, sumados a la baja de Kudiess, apuntan a un duelo muy disputado y con muchas alternativas. Históricamente, el Bérgamo siempre le ha complicado las cosas al Novara, así que espero que rompa su ritmo y rasque algún set. Por todo esto, veo un duelo largo que se extenderá a varios sets.