El ataque de Detroit ha seguido funcionando a través de Cunningham, incluso con el cambio de pívot. New York puede responder mediante Brunson y Towns, sobre todo por dentro. El partido dependerá de si el segundo manejador y los tiradores exteriores de Detroit logran seguir sumando puntos tras la presión perimetral de los Knicks, y de si New York es capaz de cerrar bien un último cuarto apretado.
Cunningham atrae ayudas y encuentra a Robinson o Collins, mientras que Jenkins ya ha jugado minutos importantes cuando la primera vía estaba cerrada. Jenkins aportó 18 puntos y seis asistencias en Filadelfia; Reed y Collins protegieron la pintura tras la baja de Duren. Towns es un emparejamiento muy complicado para esos interiores, con Brunson y Anunoby capaces de respaldarlo, pero las posesiones decisivas de New York en los últimos minutos se han atascado frente a Boston y Orlando. El movimiento de Robinson y el espacio que genera Collins le dan a Detroit recursos para responder cuando los Knicks cierran la pintura.
Duren figura como baja tras perderse el último partido de Detroit. Thompson y Joe son duda, mientras que Jenkins, Reed y Collins formaron parte del grupo que sí jugó ante Filadelfia; Alvarado, de New York, también se perdió el choque anterior y aparece descartado. Detroit puede iniciar el juego con Cunningham, apoyarse en Jenkins cuando aumente la presión y recurrir a sus opciones abiertas en el tramo final. Por eso me decanto por Detroit para llevarse la victoria.