Ambos partidos se prevén muy igualados, con una ligera ventaja para el equipo que tiene menos probabilidades de perder. Ninguno apunta a una diferencia amplia: se decidirá por una acción a balón parado o una transición.
Liverpool y Arsenal se han enfrentado diez veces y han empatado en cinco; los últimos cuatro duelos fueron igualados o acabaron en tablas. Arsenal es un equipo más equilibrado, pero no contará con Saka y hace poco no pudo superar a un rival de menor nivel pese a rematar 26 veces. Liverpool, en casa, genera un volumen similar de disparos y tiros a puerta, y marca en casi todos sus partidos. Lo más probable es un duelo de un solo gol o un empate. Por eso, nos quedamos con que Liverpool no pierde en casa.
Lecce encaja alrededor de dos goles por partido, recibió cinco ante Frosinone y llega con poco descanso, sin sus dos delanteros titulares ni tres centrocampistas. Genoa ganó sus dos últimos encuentros, incluido un 2-0 contra Juventus, con un planteamiento compacto y necesitando solo un gol. Le cuesta marcar fuera de casa, así que el empate es una posibilidad real. Por eso, nos quedamos con Genoa.