Ambos duelos dependen de lo que ocurre después de que el primer defensor sale a presionar el balón. Golden State y los Clippers tienen que repartir la creación entre los jugadores disponibles, y quien reciba después asumirá más responsabilidad. Toronto presiona y cuenta con varias opciones de pase ante unos Lakers cuyo reparto de funciones cambió cuando Doncic regresó.
Golden State ya ha demostrado que puede atacar sin Curry ni Green: Williams, Melton y Lendeborg sumaron 71 puntos y 15 asistencias contra Phoenix. Podziemski aporta otro manejador frente a Dunn y Jones, mientras que Horford ofrece tiro exterior y capacidad de pase junto a la presencia interior de Bassey. Garland conduce el ataque de los Clippers, con Jackson y Hachimura como receptores, además de las aportaciones de Dunn y Lopez después de la primera acción.
Curry y Green están descartados por gestión de cargas tras jugar el partido anterior. Podziemski y Horford están disponibles después de perderse también aquel encuentro contra Phoenix, así que el ataque de reemplazo tendrá más opciones. Ingram, Strus y Beal siguen fuera para los Clippers, que cuentan con menos alternativas alrededor de Garland.
Las primeras posesiones deberían definir los duelos entre los bases, y los primeros cambios de pívot pondrán en juego el espacio que genera Horford y el tiro de Lopez. Melton le da a Golden State una vía directa para anotar durante los minutos de las reservas. Las pérdidas de balón repetidas de Garland exigen más del siguiente pase de los Clippers, y damos más peso a la creación compartida de Golden State a lo largo de esas rotaciones. Por eso nos quedamos con la victoria de los Golden State Warriors.
El ataque de Toronto combina la anotación física de Barnes y Barrett con Quickley y Shead como distribuidores hacia los jugadores interiores. Ante los Lakers, el duelo clave es la presión de Toronto frente a Doncic y Reaves cuando intentan hacerle llegar el balón al siguiente receptor. Kessler aporta una presencia interior consolidada, mientras que Poeltl y Murray-Boyles ofrecen dos opciones activas para recibir y finalizar.
Leonard sigue de baja, pero en el último partido de Toronto Quickley y Shead repartieron ocho asistencias cada uno; Poeltl aportó 12 puntos y 11 rebotes, y Murray-Boyles anotó 15. Williams sigue en duda tras perderse dos partidos de los Lakers; Kessler está disponible, según los informes. Grimes y Sexton sumaron 44 puntos entre ambos sin Doncic y solo tres cuando regresó, una muestra de cuánto cambiaron sus oportunidades como jugadores de apoyo entre esos partidos.
Los primeros minutos de las reservas deberían dar especial importancia a los pases de Shead y al apoyo de los interiores de Toronto. Esperamos que Toronto siga atacando con Barnes y que Quickley comparta la iniciativa para construir el ataque con distintas combinaciones. Ese apoyo que funciona, frente a las recientes dificultades de los Lakers para conectar a sus principales creadores con el resto del ataque, nos parece el duelo más favorable. Por eso nos quedamos con la victoria de los Toronto Raptors.