Portland puede llevar el balón hasta campo de Houston, pero la calidad del siguiente tiro dependerá de cómo Houston logre frenar la primera oleada. Los balones parados y las segundas jugadas deberían ser importantes en ambas áreas. En el partido entre Golden State y los Clippers, la clave es otra: quién logra organizar ataques limpios cuando presionan al primer manejador del balón. El tramo final pondrá a prueba a los creadores disponibles de cada equipo y su capacidad para conseguir la última parada defensiva.
Velde y Da Costa pueden mover la defensa replegada de Houston, como hizo Portland ante Charlotte, pero Bond y Halter han logrado frenar ataques pese a la fuerte presión en fechas recientes. La salida por la izquierda de Portland ha cambiado porque Miller y Fory, que participaron en su último partido, no están disponibles. Houston puede atacar ese costado con los centros de Bogusz o con una llegada directa de Foster o Ennali. Guilherme y Herrera no aparecieron en la convocatoria reciente de Houston, así que este análisis se apoya en sus titulares conocidos y su trabajo defensivo. Portland quizá tenga más posesión en campo rival, pero Houston tiene una forma sólida de mantener el partido parejo. Por eso, creemos que Houston se mantendrá a tiro.
Dunn y Derrick Jones pueden presionar a los bases suplentes de Golden State, mientras Garland puede organizar la primera acción de los Clippers y encontrar a Hachimura o una opción cerca del aro. Curry y Green jugaron el último partido de los Warriors y ahora están fuera; Garland y Hachimura jugaron el último partido de los Clippers. El banquillo de Golden State todavía puede tener un buen tramo, pero los Clippers cuentan con una vía más consolidada para llegar a la última posesión limpia, siempre que sepan responder a esa presión. Por eso, creemos que ganarán los Los Angeles Clippers.