Espero un partido cerrado y con pocos goles en El Molinón. Al Sporting de Gijón le faltan jugadores capaces de crear desde el medio y solo ha marcado una vez en sus cuatro partidos en casa, mientras que el Celta de Vigo B defiende bien a domicilio y tiene seis bajas. El trabajo del equipo local será encontrar el gol ante un filial que se repliega y sale al contraataque; no es un guion fácil para acabar con una tarde de muchos goles.
Los resultados del Sporting en casa esta temporada lo dicen todo: 0-0 con el Sabadell, 1-0 ante el Burgos, y después 0-2 contra el Girona y 0-1 frente al Eldense. Generó ocasiones en los dos últimos partidos, pero no las convirtió. Ahora no podrá contar por lesión con Rubio, de la Fuente, Ferrari, Nacho Martín y Otero, y Gelabert está sancionado tras ver la roja en el derbi contra el Oviedo. Loum también es duda.
Su entrenador habló de la necesidad de ser más verticales, ordenados y contundentes. Suena a un equipo que todavía está buscando cómo cerrar los partidos, no a uno que esté a punto de desmelenarse.
El registro del Celta de Vigo B fuera de casa apunta en la misma dirección: 0-0 en Cádiz, 2-0 en Ceuta y 0-2 en Almería. Ninguno de sus partidos a domicilio ha superado los dos goles. Según la previa local que leí, solo dos de los once goles que han encajado llegaron fuera de casa, y el equipo sabe salir bien al contraataque con Álvaro Martín. Tiene seis bajas, entre ellas la del delantero Bernard Somuah, así que su amenaza a la contra parece menor de lo habitual.
El mercado lo ve de otra manera y se inclina por los goles porque el Sporting tendrá la pelota y el Celta B encajó muchos en casa. Para este cruce concreto, no me convence esa lectura.