Cruzeiro llega a este partido con una enorme ventaja estructural frente a un São Paulo completamente diezmado. La visita atraviesa una severa plaga de lesiones que lo deja sin siete jugadores clave, incluidos su arquero titular y su dupla de ataque estelar. Mientras tanto, los locales llegan con descanso pleno tras un parón de 17 días y están en una posición inmejorable para imponer el ritmo.
El rendimiento de São Paulo como visitante ha sido pésimo a lo largo de toda la temporada, con nueve derrotas en 14 salidas. Su plan habitual de aguantar la presión y salir de contra queda prácticamente desarmado sin sus principales amenazas en ofensiva para estirar la cancha.
Cruzeiro afronta este duelo con piernas frescas y la moral por las nubes tras una victoria contundente y autoritaria fuera de casa. Frente a un rival agotado, que jugó hace apenas unos días y no tiene las piezas para sostener una defensa férrea, el local lo tiene todo servido para manejar el partido, cubrir el hándicap y llevarse un triunfo cómodo.