En ambos partidos vemos a un equipo adueñándose del balón frente a una defensa exigida al máximo. En los dos choques, el conjunto con mayor volumen de remates se mide a una zaga con pocas piezas disponibles, y la duda está en si esa cantidad de llegadas se traducirá en goles.
El Como como local es un equipo de posesión: promedia cerca del 60 % de tenencia, casi 19 disparos y más de seis a portería por encuentro en sus últimos diez compromisos, sumando incluso una victoria 3-1 ante la Fiorentina sin dos de sus delanteros. El Manchester United llega con cuatro defensas de baja, incluido un titular sancionado, y dos centrocampistas fuera. Sus tres últimos duelos a domicilio no llegaron a generar un gol esperado cada uno, por lo que su peligro a la contra ha sido escaso. Además, el Como también concede ocasiones claras, así que el empate es una opción muy viva. Por eso me decanto por el Como en casa.
El Levante vs. Athletic Bilbao presenta un escenario distinto. El Levante concede demasiado en su estadio: ha encajado alrededor de dos goles por partido en sus últimos 20 y más de dos goles esperados en contra en los encuentros con registros estadísticos, recibiendo más remates de los que intenta. El Athletic remata más y concede mucho menos. Su ofensiva llega mermada por las ausencias arriba y el reciente 0-0 frente al Valencia demuestra que puede atascarse, pero la diferencia de rendimiento invita a pensar que el Athletic encontrará el gol decisivo. Por eso me quedo con el Athletic fuera de casa.