En Montreal, la mejor defensa de la liga se enfrenta a un equipo local que se ha quedado sin su delantero, sin tres defensores y sin piernas tras disputar 120 minutos en la final de copa, por lo que a los locales les queda muy poco con qué hacer daño. En Nueva Jersey el panorama es opuesto: unos Red Bulls presionantes y obligados a ganar se miden al tridente de Miami a espaldas de una zaga remendada. Un partido se perfila cerrado y con control; el otro, de ida y vuelta constante.
Nashville ha encajado 23 goles en 30 partidos y concede cerca de un gol esperado por encuentro. Montreal no cuenta con Owusu, su goleador de 15 tantos, y sin él apenas sumaron dos tiros a puerta en cada uno de sus dos últimos duelos ligueros. En defensa tampoco están Ceballos, Neal ni Hidalgo, y bajo palos juega el portero suplente. Nashville debería tener el balón y generar las mejores ocasiones, pero a domicilio suele plantear choques muy apretados: tres victorias, cuatro empates y dos derrotas en sus últimas nueve salidas, casi siempre ganando por la mínima. Además, el empate les basta para asegurarse el Supporters' Shield, y las últimas tres visitas a Montreal terminaron 1-0, 0-0 y 1-1. Por eso me inclino por un partido de pocos goles en Montreal.
En el Red Bull Arena, todos los goles de las últimas tres victorias de Miami pasaron por las botas de Messi, Suárez y Berterame, mientras que los Red Bulls han encajado en los primeros cinco minutos en tres de sus últimos cuatro compromisos. El equipo de Bradley muestra su mejor versión cuando presiona a un rival que quiere la posesión: ante San Diego remató 28 veces y goleó 4-1. Ahora se las verá con una zaga de Miami mermada por la sanción de Falcon, con Casemiro improvisado de central y pocas opciones en el mediocentro defensivo.
Los Red Bulls están a tres puntos de los puestos de play-off y tendrán que irse al ataque aunque empiecen perdiendo, lo que mantendrá el duelo abierto tras el primer tanto. Miami sigue concediendo muchos disparos fuera de casa y su tridente ya sabe lo que es remontar marcadores adversos. Por eso me quedo con los goles en Nueva Jersey.