Dos partidos donde las probabilidades sobre el papel no coinciden con la tabla ni con los marcadores recientes, y donde ambos bandos tienen una tarea clara por cumplir. Por un lado, un visitante que no para de ganar la batalla de los remates mientras el local concede demasiadas ocasiones. Por el otro, dos líneas defensivas mermadas por las lesiones.
Bolton vs. Middlesbrough. El Boro ha generado muchísimo más peligro que sus rivales en sus últimos nueve partidos, rematando bastante más de lo que concede, mientras que el Bolton permite muchos disparos y ocasiones claras en casa. Los empates recientes del Boro se dieron sobre todo en encuentros donde tuvieron las oportunidades más claras pero no lograron definir, lo cual es más un problema de puntería que un fallo estructural. El mejor camino para el Bolton es replegarse y marcar a la contra o a balón parado, tal como lo hizo en un par de victorias con marcadores altos, pero su rendimiento como local ha sido irregular. Por eso me quedo con la victoria del Middlesbrough.
Brest vs. Nice. El Brest remata mucho y ha encajado goles en cada uno de sus últimos diez partidos, mientras que el Nice ha perdido a tres defensas y a un mediocampista, algo confirmado en los datos de hoy por dos fuentes distintas. Al Brest también le faltan dos defensas, y ambos equipos llegan con descanso suficiente como para no tener motivos evidentes de rotación. El Nice genera ocasiones modestas pero conserva el balón, así que marcar un gol es un escenario realista para ellos; además, el volumen ofensivo del Brest contra una zaga improvisada también debería traducirse en goles. Los goles esperados del Brest están algo inflados por un partido atípico muy abultado, por lo que veo esto como una inclinación moderada y no como una apuesta fija. Por eso me quedo con un partido con bastantes goles.