El Braga puede ganar terreno sin convertirlo de forma constante en remates limpios, mientras que el Famalicão ya ha mostrado cómo atacar el espacio que queda a la espalda de esa progresión. Su duelo de copa dejó al descubierto tanto la presión sobre la defensa visitante como la salida al ataque que tiene el conjunto visitante. Lo importante es cómo se gestaron esas ocasiones.
Pena recuperó un pase atrás suelto y asistió a Koutsias, y el Famalicão siguió generando peligro tras el descanso. El último partido de liga del Braga contra el Nacional también trajo mucha posesión pero pocos remates precisos ante un bloque compacto. Su buen partido contra el Gent demuestra que la circulación puede funcionar, así que el contraste tiene más que ver con la forma del rival que con una mala racha.
De Amorim fue titular en el partido de copa, pero salió pronto y sigue siendo duda. Moreira ya jugó la mayor parte de aquel encuentro, en el que los visitantes mantuvieron su acceso al ataque. Barcia también jugó y ahora es duda; su estado sigue sin aclararse y no queda resuelto por un once proyectado.
Creemos que el Braga se lanzará hacia delante y que el Famalicão protegerá la recepción por el centro antes de soltar a un corredor con apoyo. La salida que ya demostró el Famalicão y la reciente dificultad del Braga para cerrar sus ataques le dan a este partido un perfil competido. Por eso me quedo con el Famalicão para no perder.