Los últimos resultados de Botafogo esconden una producción ofensiva mayor de la que reflejan los marcadores. Tite ha dispuesto de un largo periodo de entrenamientos para moldear al equipo, con Montoro actuando por el centro y Ziyech perfilado para asumir un rol más adelantado. La racha de Vasco tiene mérito, pero la baja de Andrés Gómez altera la vía de escape que venía impulsando buena parte de su ataque.
Botafogo registró 32 remates y generó 2.75 xG en la derrota frente a Athletico, y luego sumó 21 remates y 1.39 xG en el empate contra Bragantino. Con esas actuaciones, el nuevo esquema de ataque tiene bases sólidas sobre las que crecer en el Nilton Santos.
Pedro Emanuel ha hecho de Vasco un equipo más difícil de desarmar gracias a un bloque defensivo más replegado y una medular de tres hombres. La remontada a domicilio ante Grêmio y el contundente triunfo sobre Coritiba mostraron progresos reales arriba. Este derbi les llega sin Gómez, su principal rematador, mientras que también se prevé la ausencia de Carlos Cuesta en el eje de la zaga.