Me inclino por Bosnia y Herzegovina en casa, en Zenica. Solo ha perdido uno de sus últimos ocho partidos como local, mientras que Polonia llega sin el sancionado Lewandowski y con Kaminski lesionado. Los seis goles de Polonia ante Rumanía llegaron después de una expulsión y un penalti en el minuto 22, así que no interpreto ese marcador como señal de que su ataque esté en plena forma.
El primer duelo terminó 0-0 en Varsovia: Polonia generó 0,73 xG y Bosnia y Herzegovina, 0,31. Ninguno pasó por encima del otro. Desde entonces, Polonia cayó 1-3 ante Suecia, que tuvo las mejores ocasiones, y Bosnia y Herzegovina empató 1-1 en casa con esa misma Suecia gracias a un gol tardío de Alajbegovic. Fuera de casa, Polonia solo ha ganado 2 de sus últimos 8 partidos, ambos ante Malta y Lituania.
Bosnia y Herzegovina puede hacer daño a balón parado y por las bandas. En Varsovia le anularon un gol de córner y Alajbegovic obligó al portero a lucirse con un remate desde un ángulo cerrado; además, le marcó cuatro a Rumanía. Dzeko se retiró tras despedirse ante Suecia, así que se espera que Tabakovic lidere el ataque. Zukowski sería el probable sustituto de Lewandowski en Polonia.
Prefiero apostar por un equipo local que casi nunca pierde ante otro que rara vez gana fuera. Además, el apoyo de la afición en Zenica debería darle un impulso extra.