La posesión del Atalanta como local se topará con una presión del Frosinone pensada para cortar su primer pase por dentro. El Hoffenheim y el Leverkusen se perfilan para un trámite diferente, con ambos equipos capaces de generar peligro tanto tras recuperar arriba como atacando los espacios a la espalda de esa presión. La clave en cada partido estará en la calidad del primer remate limpio y de la segunda jugada.
El Atalanta puede conectar con Krstović por medio de De Ketelaere y de sus bandas, pero sus centrales suplentes vienen de jugar los 90 minutos ante el Ajax tras varias bajas en defensa. El Frosinone cuenta con Calò y Masini para dar pelea en el medio, con Ghedjemis y Kvernadze abasteciendo a Raimondo; Grillitsch se perdió su último compromiso y Calvani ya está de vuelta en la convocatoria. Esto le da al Frosinone una vía clara a través del primer pase o de las segundas pelotas, incluso si el Atalanta se adueña de más terreno. Por eso me decanto por el Frosinone para mantener el partido ajustado.
La presión del Hoffenheim generó goles frente al Lyon, incluyendo la recuperación por dentro de Daghim y la definición posterior de Hložek. El Leverkusen puede saltar esa primera línea con García o Fernández y buscar a Maza, Schick o Diaby en los espacios que queden desprotegidos; Hofmann ya aportó dos definiciones distintas en Creta. Conté y Daghim disputaron el último partido del Hoffenheim, mientras que Schick, Maza y Diaby sumaron minutos en el choque más reciente del Leverkusen, por lo que ambos bandos tienen roles de gol definidos a pesar de la rotación. El ida y vuelta puede sostenerse después de los primeros tantos, ya que los dos equipos han sabido responder rápido al recibir goles recientemente. Por eso me quedo con que Hoffenheim y Leverkusen seguirán sumando goles.