La presión alta renovada del Ajax se enfrenta a una defensa del Atalanta sin la cobertura habitual por el centro. El primer pase para salir de campo propio y la siguiente pelota suelta deberían decidir quién controla el área. El Atalanta aún puede salir de la presión con De Ketelaere y atacar a la espalda de los jugadores de banda del Ajax. Ambos equipos tienen suficientes cambios ofensivos para que la segunda fase del partido sea tan intensa como la primera.
Contra el Groningen, el Ajax demostró que su presión puede generar ataques repetidos, y no solo una ocasión aislada. Brandt y los jugadores de banda pueden conectar con el delantero, y los remates bloqueados pueden dar pie a otro ataque ante una pareja de centrales improvisada. La remontada del Atalanta ante el Milan mostró la calidad de sus centros desde las bandas en los minutos finales, pero le costó salir jugando bajo presión en la primera mitad.
Blind y Berghuis han entrenado, pero no están en la convocatoria del Ajax, así que Baas y los demás jugadores que reciben el primer pase tendrán más responsabilidad. En la expedición del Atalanta no viajaron Kolašinac, tras lesionarse al principio del partido contra el Milan, ni Hien, Kossounou y Scalvini. Kristensen queda como único central veterano disponible. La presión actual del Ajax y sus llegadas a las segundas jugadas pueden mantener bajo presión a esa defensa. Por eso nos quedamos con el Ajax en casa.