El juego interior de Washington se enfrenta a la presión exterior de Atlanta. La clave del partido estará en ver si los Wizards logran mover el balón y superar al primer defensor antes de que la mermada pintura de los Hawks tenga que llegar a las ayudas. Los ajustes en la rotación serán especialmente reveladores, ya que cada equipo tiene una forma diferente de generar sus ventajas.
Young puede fijar al primer defensor, George es capaz de recibir y tomar la siguiente decisión, mientras que Davis y Dybantsa ofrecen a Washington varias opciones de definición. Los tres —Davis, George y Dybantsa— aportaron una anotación importante contra Orlando. Eso le da a Washington un ataque con múltiples alternativas frente a Daniels, Dort y Alexander-Walker.
Atlanta generó bastante circulación de balón y tiro exterior contra Indiana, pero también concedió muchísimos puntos en la pintura. Landale, Gueye y Veesaar siguen fuera, lo que deja a Newell y Ejiofor con minutos de rotación por detrás de Okongwu. Washington ya demostró su fluidez anotadora sin Sarr, quien sigue como duda; Coulibaly y Johnson, de Atlanta, también aparecen como dudas en el informe utilizado para este análisis.
Espero que Washington siga buscando balones interiores desde el principio y vuelva a meter presión en esa zona cuando descanse Okongwu. La participación de George le da a los Wizards otra alternativa para reactivar el ataque durante los cuartos intermedios y en las posesiones decisivas. Por eso me decanto por la victoria de Washington Wizards: sus recursos contrastados para recibir y definir castigan un punto débil muy concreto en la rotación actual de Atlanta.