Dos partidos de inicio de temporada en los que los datos todavía son escasos, pero el panorama está claro. En el primero, un equipo tiene una defensa floja y ha perdido a sus principales piezas interiores, mientras que el otro anota con facilidad. En el segundo, un equipo local que se ha quedado sin sus creadores tiene problemas hasta para llegar a los 90 puntos, mientras que el visitante gana a base de anotación y tiene mejor historial de enfrentamientos.
Utah vs. Portland. Utah ha disputado cinco partidos oficiales y ha recibido 117 puntos o más en cuatro; encaja 120 por noche y su diferencia ronda los -8. Jaren Jackson Jr. y Nurkic son baja, y Markkanen es duda por un problema en la muñeca, así que Bamba y Filipowski tendrán que ocuparse de proteger el aro y capturar rebotes. Portland suele anotar en torno a los 120 puntos y ha ganado como visitante en Sacramento y contra los Lakers. Morant y Sharpe son baja y Portland viene de perder por 21 en casa, pero su ataque de penetraciones y pases hacia fuera explota justo la zona más débil de Utah. Utah puede mantenerse cerca durante un tiempo gracias a su volumen de triples, pero a lo largo de los cuatro cuartos deberían pesar los puntos en la pintura y los tiros libres. Por eso nos quedamos con Portland para ganar con margen.
Charlotte vs. Philadelphia. Ambos equipos juegan la segunda noche de un back-to-back, y Philadelphia tiene que viajar sin un pívot incluido en la lista. Pero Charlotte ha perdido a Coby White y Knueppel, y en sus dos partidos desde entonces solo ha anotado 89 y 79 puntos, con derrota en ambos. Philadelphia tiene un balance de 5-1 y una diferencia de puntos positiva; lanza con un 43 % de acierto y viene de ganar un partido trabado contra New York pese a contar con casi las mismas bajas. Además, se ha llevado ocho de los últimos diez enfrentamientos. Charlotte necesita una noche especialmente acertada desde el triple para darle la vuelta, y su porcentaje desde lejos ronda el 33 %. Por eso nos quedamos con Philadelphia para ganar como visitante.