La realidad estructural de este enfrentamiento favorece al visitante. Históricamente, Tampa Bay ha tenido problemas contra los lanzadores zurdos, lo que los deja muy expuestos frente a Messick. Más importante aún, Cleveland cuenta con un bullpen superior y completamente descansado tras haber tenido muy poca carga de trabajo en el partido anterior. Con un día de descanso por delante, pueden utilizar a sus mejores relevistas de forma agresiva para asegurar las últimas entradas sin preocuparse por el desgaste de días consecutivos.
Por eso me quedo con los Cleveland Guardians.