La nueva línea de tres en defensa de Stoke le ha dado mayor control, pero sus ataques recientes han generado pocas ocasiones claras de remate. Preston logra pisar el área con poca posesión, aunque sus llegadas recientes a domicilio han sido muy escasas. Los centros por las bandas y las jugadas a balón parado parecen las vías más probables para encontrar una definición decisiva en este encuentro.
Los carrileros de Stoke pueden estirar a los defensores exteriores de Preston, y la pegada a balón parado de Galbraith ya conectó con Graham. Sin embargo, ese volumen pocas veces se ha traducido en ocasiones claras continuas: la reciente racha de poca producción de Stoke incluyó un partido con apenas un tiro a puerta. La mejor respuesta de Preston frente a West Brom se dio en casa, mientras que en sus dos últimas salidas apenas sumó un tiro a puerta en cada una. Stoke ya no contó con Bocat ni con Gallagher en su último compromiso, lo que elimina vías de ataque vistas en partidos anteriores con marcadores abultados; además, Cissé tuvo que marcharse temprano de ese último choque. Por el lado de Preston, McCann y Clarke tampoco estuvieron en su último juego, y el papel de Devine tras sus molestias en el gemelo todavía está por definirse. Espero lapsos prolongados entre remates claros, así que me decanto por un partido de pocos goles entre Stoke vs. Preston.