Tanto San Antonio como Houston pueden anotar en rachas rápidas, pero la siguiente parada defensiva es la que determina si ese momento favorable se mantiene. Golden State y Memphis se enfrentan a una prueba similar en la lucha por la posesión cerca del aro y en el rebote ofensivo. La señal más valiosa en estos duelos no está en las diferencias finales de sus partidos inaugurales, sino en la respuesta de cada equipo durante los cuartos intermedios.
Los tapones y el rebote de Wembanyama pueden encender la transición de San Antonio, con Castle y Harper mostrando ya protagonismo anotador. Houston puede responder con Durant, Smith y Sengun sin depender de un solo anotador encendido, y esos roles ya estuvieron activos en su debut. Fox y Johnson jugaron con San Antonio, Sheppard lo hizo con Houston y Adams fue baja; el parte actual aún no define sus próximos minutos. El contar con múltiples vías de anotación le da a Houston mejores argumentos para mantenerse cerca frente a los arreones de los Spurs. Por eso me quedo con los Houston Rockets.
El movimiento sin balón de Curry y la distribución de Green siguen siendo el punto de partida de Golden State. Memphis puede poner en aprietos su juego interior más bajo a través de Edey, Boozer y Jackson, quienes marcaron el camino en el rebote en su último partido. Golden State ya no contó con Butler, Porzingis ni Moody en su estreno, mientras que el parte médico todavía deja en duda a Podziemski y Bassey; además, Coward es seria duda en Memphis. Si Golden State varía sus ajustes defensivos en los bloqueos, Memphis puede seguir generándose segundas opciones durante los tramos medios del partido. Por eso me decanto por los Memphis Grizzlies.