Este partido parece enfrentar a un equipo local con mucho volumen ofensivo contra un visitante cuya defensa ha respondido bien a este nivel. El Rennes tendrá más la posesión y generará más remates, pero ante bloques defensivos más sólidos y ordenados sus números bajan y la mayoría de sus goles han llegado de penalti. Por su parte, el Olympiacos ha dejado a todos sus rivales de la Europa League por debajo de un gol esperado, incluida su visita al Marsella. Todo apunta a un partido con pocas ocasiones donde un detalle concreto puede definir el resultado.
El Rennes promedia unos 18 remates y llegó a disparar 25 veces contra el OFI. El matiz importante es contra quién consiguió esas cifras: sus porterías a cero en casa fueron ante el OFI y el Estrasburgo. En cambio, contra la Juventus, el Paris FC y el Niza concedió ocasiones claras, además de haber encajado cuatro penaltis. Su defensa en casa rinde bien ante ataques más débiles, pero sufre y concede ante rivales de mayor peso, y el Olympiacos está más cerca de este último grupo.
El duelo clave estará entre el bloque compacto del Olympiacos y los carrileros y centradores del Rennes. El Olympiacos buscará cerrar espacios por dentro para luego lanzar balones largos a la espalda y forzar saques de esquina que aprovechen los centros de Chiquinho. En Marsella apenas generaron peligro, pero aun así marcaron antes del descanso, y frente al Sparta aguantaron una ventaja mínima durante amplios tramos del encuentro.
Las bajas también inclinan la balanza. El Rennes no podrá contar con Lepaul, su especialista en penaltis y mejor definidor, mientras que Rongier y Ait Boudlal llegan tocados según las informaciones. El regreso de Samba ayuda a su línea defensiva. En cuanto al Olympiacos, sus ausencias ya existían durante la racha en la que forjaron sus números europeos, por lo que su rendimiento actual es fiel reflejo de lo que tienen.
Espero un Rennes con el balón y un Olympiacos bien replegado, con un marcador empatado o con ventaja de un solo gol al descanso. Si el Rennes marca primero, el partido se abrirá a su favor. Si golpea primero el Olympiacos a balón parado o por un error rival, se retrasará aún más en el campo, tal como hizo ante el Sparta y en Marsella. Un empate a cero o un 1-1 encajaría perfectamente con la propuesta de ambos.
Por eso me decanto por que el Olympiacos no pierde este partido, cubriendo el empate. El mercado le está dando demasiado peso al Rennes por el factor campo y el renombre de su liga, cuando las métricas a niveles comparables sitúan este choque mucho más equilibrado.