En casa, el Racing de Santander ha generado ocasiones de forma constante, mientras que el Madrid es capaz de marcar rápido tras una recuperación sin necesidad de controlar la posesión. El duelo clave es si el Racing puede mantener vivos su primer pase y el balón de segunda jugada ante la presión del Madrid. El Arouca debería tener más el balón contra el Nacional (Portugal), pero la calidad de su último toque ha sido menos contundente de lo que sugiere esa posesión. El bloque compacto del Nacional y su salida por la izquierda hacen que este partido esté más igualado de lo que dan a entender los titulares sobre los entrenadores.
Iván Martín y Prati, del Racing, pueden conectar con Canales y Vicente, y buscar así otro centro al área. Su partido contra el Espanyol dejó tiros repetidos incluso después de ir por detrás en el marcador. Bellingham y Tchouaméni, del Madrid, pueden apretar esa primera conexión y soltar a Güler o Diomande hacia Mbappé. El Racing no cuenta con Andrés Martín ni con Salinas, que está sancionado, pero Prati vuelve a la convocatoria y la mayoría de los posibles titulares descansaron en la copa. El Madrid tiene más pegada, pero sus números goleadores como visitante y la producción constante del Racing en casa hacen que un marcador muy abultado sea una exigencia mayor. Por eso nos quedamos con el Racing de Santander.
Sánchez y van Ee, del Arouca, deberían encontrar pases tempranos, con Djouahra y Barbero como principales socios en el área. El filtro del mediocampo del Nacional (Portugal) dejó al Braga casi siempre con remates desde las bandas o muy disputados, y Song encontró a Baeza al contragolpe. Esas cinco bajas del Nacional ya estaban en ese partido; participaron la misma defensa de reemplazo y los mismos receptores atacantes. Las últimas victorias del Arouca en liga fueron por la mínima, y el dominio en pases contra el Alverca llegó con una larga superioridad numérica. Creo que el bloque y la salida del Nacional mantendrán el margen corto, así que me quedo con el Nacional.