El PSV suele desplegar un juego de mucha posesión y vocación ofensiva que resulta sumamente prolífico en casa, pero su estructura defensiva es vulnerable y ha encajado goles en casi todos sus partidos recientes. Por su parte, el Heerenveen maneja un sistema más equilibrado y lo más probable es que plantee un esquema de contragolpe para aprovechar los espacios que deja la zaga adelantada del PSV.
El mediocampo y el bloque ofensivo del PSV chocarán contra el repliegue defensivo del Heerenveen, con el riesgo añadido de que un parón de diecinueve días corte la fluidez de sus elaboraciones de ataque y baje su ritmo. Los atacantes del Heerenveen en transición buscarán hacer daño a una defensa improvisada del PSV, muy mermada por ocho bajas, entre ellas piezas defensivas clave. El Heerenveen llega en buena posición para explotar esas ventajas, marcar a la contra y mantenerse a tiro en el marcador. Por eso me decanto por el Heerenveen para cubrir el hándicap.