Dos equipos muy parejos en cuanto a sus números de rendimiento, ambos con un mediocampo poco poblado y varias bajas en la plantilla. La clasificación y los últimos resultados fuera de casa favorecen a los visitantes, y las bajas defensivas del equipo local afectan justo a la zona por la que más atacan sus rivales.
El Stoke es cuarto y ha ganado cuatro de sus últimos cinco partidos como visitante; muchos de sus goles llegan a balón parado, con córners y centros. El Portsmouth ocupa el décimo puesto y lleva semanas sin sus dos centrales habituales, precisamente la pareja que debe defender esos balones aéreos. También le faltan sus dos delanteros, así que tendrá que encontrar el gol sin sus referencias de ataque habituales, aunque ha seguido marcando en casa.
El Stoke también pierde a su centrocampista sancionado, y las ocasiones que concede son más peligrosas de lo que reflejan sus resultados, así que no será un partido fácil. El primer gol marcará el guion: si se adelanta el Stoke, podrá replegarse y defender. Por eso nos quedamos con el Stoke, con apuesta nula si el Portsmouth aguanta.