París parte como favorito en casa, pero no es un equipo que suela ganar con comodidad. Sus últimas victorias han sido ajustadas y su defensa sigue concediendo muchos puntos, así que para mí la cuestión es por cuánto ganará, no quién es mejor sobre el papel. El Lyon-Villeurbanne llega con bajas, pero suele mantenerse cerca en este duelo.
París encajó 91 puntos en su visita al Panathinaikos, 92 contra el Partizan y 101 en Le Mans. Sus dos últimas victorias fueron por 103-101 en Le Mans y 82-78 contra el Zalgiris, partidos que se decidieron por una sola posesión. En sus últimos diez encuentros, rara vez ha ganado por una diferencia amplia, y ese es el patrón que me importa.
El Lyon sale peor parado en cuanto a lesiones: TyTy Washington es baja por un problema en el tobillo y se espera que Mathis Dossou-Yovo se pierda varias semanas. Eso explica las duras derrotas en casa del Panathinaikos y en casa contra el Valencia, y la cuota ya lo refleja. Pero Patty Mills está anotando, y el Lyon visitó al Gravelines en su último partido de liga y ganó 70-65, así que todavía puede sacar un resultado peleado.
En los últimos diez enfrentamientos entre estos equipos, el París solo ganó por una diferencia amplia en contadas ocasiones; la mayoría fueron igualados, y el Lyon se impuso en cuatro. Las plantillas han cambiado desde entonces, así que tomo ese dato como una pauta de cómo suelen desarrollarse estos duelos, no como una prueba. El motivo de fondo es el momento actual: la defensa permisiva del París y sus victorias ajustadas hacen menos probable una victoria cómoda en casa de lo que sugiere la cuota.