El mercado está sobrevalorando claramente el relato de un partido de eliminación directa e ignorando un duelo de lanzadores abridores muy parejo. Con la serie en juego, el equipo local aparece como amplio favorito, más por desesperación que por otra cosa. Sin embargo, los visitantes ponen en la lomita a un All-Star cuyos números de la temporada son casi idénticos a los del as local, lo que neutraliza la ventaja que se esperaba.
Max Fried ha tenido una gran temporada, con una efectividad de 2.80 y ofreciendo una base sólida a su equipo. Pero Nick Martinez ha rendido a ese mismo nivel, con una efectividad de 3.10 en una campaña en la que fue elegido All-Star. La diferencia de apenas 0.30 en efectividad entre ambos abridores no justifica la enorme discrepancia en las cuotas que vemos en el mercado.
Tampa Bay ya demostró que puede manejarse en este escenario: ganó los dos primeros partidos de la serie y tomó una ventaja contundente. Con el rendimiento confirmado de ambos lanzadores abridores tan parejo, apostar por el menos favorito ofrece un valor claro frente a un mercado que está teniendo en cuenta la desesperación, no lo que ocurre en el campo.