Mito puede presionar la primera salida y convertir un balón suelto en un ataque rápido por las bandas. El Cerezo tiene más recursos para salir de esa presión y volver a llegar al área. La segunda jugada tras un centro o un despeje puede marcar esta eliminatoria de copa.
La victoria de Mito en la copa ante el FC Tokyo llegó tras un rebote que dejó un balón para rematar y gracias a una línea compacta que protegió la ventaja. El siguiente enfrentamiento dejó al descubierto espacios cuando cambiaban el juego de banda y en las segundas jugadas tras los córners. Lucas Fernandes puso centros una y otra vez ante el Chiba, mientras Sabbag conecta el primer ataque y Sakuragawa y Yokoyama han aparecido con goles en los minutos finales. Los cuatro atacantes jugaron en el último partido del Cerezo; los jugadores de Mito que arrastraban lesiones desde antes ya no estuvieron en su último encuentro. El Cerezo puede poner a prueba la primera presión de Mito con un pase directo, buscar después la banda opuesta y volver a armar el ataque tras el despeje. Por eso nos quedamos con el Cerezo Osaka para acabar por delante en el tiempo reglamentario.