Los Clippers metieron seis triples más que Miami y aun así perdieron por un punto en la prórroga. Miami igualó sus 43 tiros de campo anotados, aunque necesitó diez intentos más, y lo ayudaron el doble de rebotes ofensivos y ocho pérdidas menos. Son cifras del partido completo, así que no explican cada posesión de la remontada final. Pero sí muestran cómo Miami siguió dándoles a sus tiradores otra oportunidad de entrar en juego.
Nuestro resultado provisional da a los Clippers una ventaja de nueve puntos al término del tercer cuarto; después, Miami ganó el último cuarto por nueve y se llevó la prórroga por la mínima. El registro estadístico final marca 12 rebotes ofensivos para Miami, frente a seis de los Clippers, y 12 pérdidas de balón de Miami, frente a 20 de los Clippers. ¿Qué te parece que pesó más: las segundas oportunidades o las posesiones que Miami evitó perder?