El juego directo del Lincoln pondrá a prueba los primeros despejes del Birmingham y su capacidad para ganar los segundos balones. Las rutas de pase más abiertas del Birmingham deberían permitirle llegar más veces al área. Se prevé un partido igualado: el Lincoln puede convertir un saque de banda o un balón diagonal en una ocasión repentina.
La victoria del Lincoln ante el Burnley mostró cómo Coubiș puede encontrar a House en el segundo palo y cómo Jefferies puede castigar un despeje defectuoso. El Birmingham también tiene una vía clara para atacar: los centros de Iwata y los movimientos de Millar por la banda derecha del Lincoln generaron dos goles contra el QPR, antes de que entrara Priske. La derrota del Lincoln tras dejar escapar una ventaja de dos goles en Millwall también demostró que la presión sostenida puede seguir llegando hasta su área.
Paik y Leonard siguen de baja en el Birmingham, pero ambos ya se perdieron el partido contra el Cardiff, e Iwata y Millar siguen siendo la principal conexión del equipo. Priske también se perdió el partido contra el Cardiff y quizá pueda aportar más adelante; el Birmingham no necesita construir su ataque contando con que vaya a ser titular. Bradley, del Lincoln, salió lesionado ante el Burnley, mientras que Melia y Darikwa ya eran baja para ese partido.
El Lincoln debería buscar pronto a House y Ladefoged con saques de banda y balones diagonales. El Birmingham puede seguir llevando el balón por medio de Millar, Cochrane e Iwata, y contar con más opciones desde el banquillo a medida que avance el partido. Por eso, nos quedamos con el Birmingham para encontrar el gol decisivo y proteger la ventaja.