Tres partidos, un mismo patrón: equipos que generan muchas ocasiones se enfrentan a defensas con bajas importantes. En cada encuentro, los números de ocasiones de los últimos diez partidos, aproximadamente, apuntan claramente en una dirección, y las ausencias debilitan aún más a la defensa menos sólida.
Cincinnati vs. Philadelphia: Philadelphia promedia unos 18 remates y 2,5 goles esperados por partido, mientras que Cincinnati encaja más de dos goles por encuentro y no podrá contar con dos defensas titulares, Malatini y Robinson. Cincinnati también tiene peligro en ataque, con 1,6 goles esperados, así que debería haber ocasiones en ambas áreas. Los dos últimos partidos de Philadelphia fueron flojos, pero sus cifras están en la parte baja de una muestra de nueve encuentros. Por eso creemos que habrá goles.
Heerenveen vs. Nijmegen: ambos equipos generan muchas ocasiones; Heerenveen ronda los 1,6 goles esperados y Nijmegen, los 1,4, además de encajar alrededor de 2,0. Los numerosos empates de Nijmegen llegaron en partidos abiertos, no en encuentros cerrados, y tiene las bajas de dos defensas y dos delanteros. Heerenveen viene de jugar una eliminatoria de copa, pero nada apunta a que vaya a adoptar un planteamiento prudente. Esperamos un partido abierto y con goles.
AC Milan vs. Inter: Inter supera ampliamente a sus rivales en remates, con unos 21 por partido frente a los 11 de Milan, y también tiene una clara ventaja en goles esperados. Milan pierde a sus dos centrales titulares, Gabbia y Tomori, y últimamente ha concedido ocasiones de gran calidad. Inter lleva semanas jugando pese a sus propias bajas en defensa. El historial del derbi favorece a Milan, pero aquellos partidos se disputaron con plantillas y un entrenador diferentes. Por eso nos quedamos con Inter, con apuesta nula en caso de empate.
En resumen, apostamos por los goles en los dos primeros partidos y por la ventaja de Inter en ocasiones en el tercero.