Aquí se enfrentan dos equipos que buscan el contraataque, y a ambos les faltan jugadores clave para ponerlo en marcha. Hamburgo y Gladbach rinden mejor cuando el rival tiene el balón y deja espacios. Ninguno ha demostrado que sepa mover bien la pelota ante un equipo que espera atrás. Cuando ninguno de los dos quiere llevar la iniciativa, suelen escasear las ocasiones.
La prueba más clara es un rival en común. Hamburgo perdió 1-0 en Paderborn y apenas generó peligro cuando tuvo que elaborar el juego. Gladbach empató 0-0 en casa ante el mismo Paderborn. Los dos duelos entre estos equipos la temporada pasada también acabaron sin goles.
Las bajas apuntan en la misma dirección. Hamburgo no podrá contar con Vieira, el enlace entre el mediocampo y el ataque, ni con Remberg y Nadir. Gladbach ha perdido a Bolin, Hashioka y Kuhn, los jugadores de banda que acompañaban a Mohya en las contras, y Kleindienst también es baja en punta. En defensa, Capaldo y Bornauw han vuelto a entrenar con Hamburgo, así que es más probable que la zaga mejore a que empeore.
Esperamos que Hamburgo salga con energía ante su afición, pero después se imponga un partido cerrado, con mucho balón parado y largos tramos en los que ninguno quiera arriesgar demasiados jugadores. Un empate mantendría a Gladbach cerca, así que ninguno tiene motivos para abrir el partido pronto. Por eso nos decantamos por un partido con pocos goles.