Tanto el Groningen como el Sparta tienen recursos para hacer daño desde el primer ataque y en las segundas jugadas. Las transiciones directas y el balón parado del Groningen se cruzan con los envíos por banda del Sparta buscando a Zonneveld. Últimamente, ambos equipos han dejado sueltos los rechaces defensivos para la respuesta del rival, por lo que el partido promete seguir generando ocasiones claras en el área tras esos primeros intentos.
Van Bergen y Willumsson han sabido transformar las recuperaciones y los córners del Groningen en remates a portería, mientras que Babadi, Young y Toornstra pueden abastecer a Zonneveld desde distintas zonas. La reciente eliminación copera del Groningen también dejó ver cómo una pérdida en un pase vertical o un mal despeje en un saque de esquina le cuesta que la jugada le vuelva en contra de inmediato. Por su parte, la línea de cinco del Sparta le da cierta cobertura, pero no soluciona esa vía constante de centros. En el Groningen jugaron hace poco los habituales receptores de liga, en el Sparta le dieron descanso a Toornstra en el choque de copa, y no hace falta contar con el sonado regreso de Mito para este escenario.
El Groningen debería buscar a sus hombres en ruptura por dentro desde el principio, y el Sparta tiene con qué responder con el siguiente balón a la banda. Una vez se mueva el marcador, los mismos receptores y ejecutores a balón parado pueden reactivar esos ataques. Me decanto por un partido con muchos goles porque las segundas acciones son tan peligrosas como las ocasiones iniciales.