La enorme diferencia en cuanto a descanso y recuperación prepara el escenario para que el conjunto visitante complique a su rival y logre un resultado favorable. Bragantino sufre el desgaste físico de un calendario sobrecargado y una racha cada vez peor. En cambio, Mirassol llega descansado y listo para aprovechar el cansancio acumulado de los locales.
Bragantino atraviesa un momento pésimo, sin poder ganar en sus últimos cinco partidos. Por si fuera poco, jugó hace apenas unos días. Este breve margen entre compromisos ya le pasa factura en su planteamiento, ya que Alix Vinicius quedó descartado por una conmoción cerebral sufrida en esa última derrota.
Por el contrario, Mirassol ha contado con más de diez días de descanso para preparar este encuentro. Tener una ventaja así en el calendario no es nada habitual y supone una superioridad física determinante, sobre todo en los minutos finales del partido.
Aunque el cuadro local tiene una calidad innegable cuando muestra su mejor versión, su agotamiento físico actual y la falta de impulso lo hacen sumamente vulnerable. Al conjunto visitante le bastará con mantener el orden para sacar partido de este desgaste.