Este duelo dependerá de la profundidad de las rotaciones de cada equipo. Los Memphis Grizzlies llegan con su núcleo en buen estado y varias alternativas fiables, algo clave cuando el partido avance hacia los últimos cuartos. En cambio, los Atlanta Hawks están incorporando a varios jugadores nuevos y afrontan bajas en la zona interior, lo que podría afectar su solidez defensiva con el correr de los minutos.
La química ya consolidada de los visitantes les da una ventaja clara cuando ambos equipos empiezan a rotar mucho. Sin sus hombres grandes clave, al equipo local le costará imponer el ritmo y proteger la pintura ante un rival más descansado.
En definitiva, la plantilla más profunda y compenetrada está mejor preparada para superar a una rotación todavía experimental en esta primera prueba.