La tabla muestra un choque entre el 6.º y el 14.º, pero este partido se reduce a quién tiene el balón. Vanraure rinde a su mejor nivel cuando cede la posesión al rival, mientras que Yokohama FC fuera de casa suele adueñarse de la pelota y luego sufre para traducirla en goles. Por eso, este escenario le viene mucho mejor al conjunto local de lo que sugiere la distancia en la clasificación.
Basta con ver cómo llegaron los resultados de Vanraure en la liga. Vencieron 2-0 a Toyama con solo el 34% de posesión, empataron 0-0 en Fujieda con el 39% y ganaron 2-1 a domicilio ante Iwata en su última presentación con apenas un 32,5%, a pesar de lo cual registraron 18 remates. En cambio, cuando tuvieron que llevar la iniciativa en casa, la historia fue muy distinta: cayeron 0-2 ante Sendai con un 58,8% de tenencia y 0-3 frente a Miyazaki con el 52,6%.
Yokohama FC es justo el perfil de adversario que le propone a Vanraure el partido que más le acomoda. A domicilio, registraron un 60,9% de posesión ante Yamagata y un 68,2% frente a Iwaki, perdiendo ambos compromisos por 0-2. En sus cuatro salidas de liga marcaron 4 goles en 74 remates y encajaron en tres de esos partidos. En su propio estadio el panorama cambia por completo (12 tantos en cuatro encuentros), y esa es la principal razón por la que en los papeles lucen tan temibles.
El equipo de Daisuke Sudo adelanta muchas líneas, centrales incluidos, y el propio técnico reconoció tras el 3-3 ante Toyama que el equipo quedó muy descompensado. Frente a un anfitrión que se siente cómodo replegado y saliendo a la contra, eso deja muchos espacios a la espalda.
Además, Vanraure llega con más de una semana de descanso, y cuando ambos se enfrentaron en Hachinohe en marzo, el duelo terminó 1-1.