Aquí hay dos partidos de distinto perfil y, en ambos, está claro qué equipo llega con mejores argumentos. En uno, el líder visita a un rival de la zona baja que casi nunca encuentra portería. En el otro, un local con un gran registro en casa se enfrenta a un visitante cuyo ataque depende de un único delantero centro.
Wrexham vs. Middlesbrough: el Boro es primero en la tabla y el Wrexham, decimonoveno. En sus últimos diez partidos, el Boro promedia unos 20 tiros, más de 7 a puerta y genera ocasiones de mucha más calidad que el Wrexham, que no llega a 3 tiros a puerta y marca alrededor de un gol por partido. Además, el Wrexham no contará con su lateral izquierdo, un delantero y un centrocampista; los tres ya se habían perdido partidos recientes, así que el mal momento es real y no una sorpresa. El Boro debería controlar el balón, sacar córners y seguir atacando. El empate ante el Cardiff, en el que desperdiciaron un montón de ocasiones, sirve de advertencia, pero la diferencia en la calidad de los tiros es demasiado grande como para ignorarla. Por eso nos quedamos con la victoria del Middlesbrough.
Rennes vs. Olympiacos: el Rennes ha perdido dos veces hace poco y ha concedido demasiados goles, así que no es un panorama del todo claro; aun así, en casa ha ganado ocho de sus nueve partidos. El Olympiacos llega sin su delantero centro titular, lesionado, con otros jugadores fuera de la plantilla, menos opciones en el centro del campo y tres partidos en diez días. Sus victorias suelen ser ajustadas, del tipo 1-0 o 2-0, así que el empate es una posibilidad real. Por eso nos quedamos con que el Rennes no perderá en casa.