El derbi de Melbourne enfrenta a dos equipos con buen trato de balón, pero con caminos distintos para pisar el área. Victory dominó la posesión en su debut de liga, mientras que Melbourne City (Australia) generó más remates combinando llegadas por fuera y por dentro. En Fratton Park, el Portsmouth puede meter presión desde el control del terreno y las jugadas a balón parado, frente a un Millwall que apuesta por fijar con su delantero centro y aprovechar las llegadas desde segunda línea para salir al contragolpe. Ambos encuentros van a depender de si ese dominio del equipo local se traduce en ocasiones claras y constantes.
En City, Mabil puede desbordar por banda mientras Rahmani y MacNicol se asocian por el medio. La conexión Genreau-Nduka en Victory es peligrosa, pero en la primera fecha ya mostraron desajustes defendiendo centros y balones atrás. Las cuatro bajas confirmadas de City ya estaban ausentes cuando este mismo bloque ofensivo generó diez disparos dentro del área ante Auckland; además, Caputo y Leckie sumaron minutos desde el banquillo. City tiene recursos para responder a los tramos de dominio de Victory y seguir surtiendo el área rival. Por eso me quedo con Melbourne City.
En Portsmouth, Segečić puede encontrar huecos a la espalda del mediocampo de Millwall para habilitar a los extremos locales. Millwall puede contrarrestarlo con Dykes aguantando el primer balón, Lisbie y Neghli buscando la segunda jugada, y Cundle cambiando el tipo de envío en el tramo final. Bishop, Murphy y Swift fueron baja en el Portsmouth frente a Wolves, mientras que el grupo de ataque habitual de Millwall sí tuvo minutos ante Lincoln a pesar de sus propias bajas. La presión reciente del Portsmouth se ha traducido en pocos disparos en juego abierto, y la mayor frescura física de Millwall juega a su favor para los minutos finales. Por eso me quedo con Millwall.