Lodz ya superó a este Rzeszow hace apenas una semana, y ambos equipos jugaron con sus plantillas para la nueva temporada. Rzeszow prácticamente sigue reconstruyendo todo el equipo alrededor de una nueva pareja de colocadoras, mientras que Lodz cuenta con un bloqueo central imponente y juega en su propia cancha. A mi modo de ver, este partido se define en si la nueva conexión de armadoras logra encontrar a sus rematadoras frente a ese bloqueo. Por eso me decanto por Lodz.
Me refiero a la final del torneo de pretemporada LOTTO Giganci Siatkowki en Twardogora. Lodz se llevó la victoria por 3-1 (25:22, 20:25, 25:21, 25:19). Estuvo disputado, pero no fue casualidad: ganaron tres sets con ventajas de entre tres y seis puntos.
Rzeszow fue subcampeón la temporada pasada, pero el verano trajo muchísimos cambios. Katarzyna Wenerska, Laura Heyrman, Taylor Bannister, Nathalie Lemmens y Magda Kubas son algunas de las jugadoras que se marcharon. Ahora Jelena Blagojevic lidera al equipo junto a las nuevas colocadoras Martyna Lazowska y Alicja Grabka, mientras que Taylor Mims llega como opuesta. Hay talento de sobra, pero la sincronización entre armadora y atacante suele ser lo último que se afina en una reconstrucción, y apenas estamos a principios de octubre.
Por su parte, Lodz también pasó por su propia reestructuración el curso anterior y aun así terminó quinto. Este año incorporaron a Magdalena Jurczyk junto a Anna Obiala y Sonia Stefanik, lo que significa que sus tres centrales forman parte del grupo de la selección polaca. Esa es justo la clase de muralla que castiga cualquier distribución predecible de una nueva colocadora. Regiane Bidias continúa por fuera y Karla Antunovic arma el juego para Elles Dambrink.
Ambos equipos llegan con ocho días de descanso tras sus amistosos, así que el factor físico no marcará la diferencia. Lodz tiene la ventaja de jugar en casa y ya demostró de lo que es capaz en este cruce cuando logra ajustar sus tiempos.