Los balones largos y las jugadas a balón parado de Jeonbuk se topan con una presión capaz de transformar el primer pase rival en un nuevo ataque. La disputa clave estará en el segundo balón tras un centro, una parada o un despeje. Ambos equipos tienen argumentos para abrir el marcador, y la forma en que reaccionen a ese primer tanto marcará el rumbo del encuentro.
Jeonbuk puede conectar con Mota mediante los envíos frontales de Choi, contando además con Kim o Lee para poner la pelota en juego a balón parado. Johor, por su parte, puede cortar esa primera salida y hacer circular el balón recuperado a través de Petrovič y Méndez hacia Arif o Arribas. Zahedi y Guilherme aportan presencia en el área para culminar esas transiciones por banda, y el asedio que Johor mostró recientemente ante Pohang ya había comenzado antes de la expulsión.
La presencia de Bergson seguía en duda en la prensa tras jugar pocos minutos en la AFC, así que las demás alternativas en ataque cobran mayor peso. Mota tuvo minutos frente a Beijing y habló en la previa del partido, manteniendo vigente esa vía directa de Jeonbuk. El mayor tiempo de recuperación de Johor permite que su presión y sus llegadas a la segunda jugada se repitan con frescura, mientras que a Jeonbuk se le escapó su reciente ventaja contra Beijing por culpa de una acción a balón parado y un rebote. Por eso me inclino por la victoria de Johor: su capacidad para ganar la siguiente acción tras el primer contacto defensivo parece el camino más firme hacia el gol definitivo.