Duelo en lo más alto de la tabla entre dos equipos de posesión, donde la diferencia está en la defensa. El FC Tokyo lidera la liga y apenas concede nada. El Kashima genera muchísimo, pero encaja más goles de los que sus ocasiones concedidas sugieren. El calendario le pasa factura a las piernas de los defensas del Kashima, y eso debería marcar el guion de la segunda parte.
El Tokyo suma ocho jornadas consecutivas de liga con la portería a cero y no ha permitido más de 1.29 goles esperados en ningún partido del torneo, registro que además se dio contra el Kashiwa. Ganan por volumen, gracias a una presión que provoca errores en la salida de balón rival y a los goles tardíos desde el banquillo: Dani Gómez marcó tres tantos entrando como suplente en los dos últimos compromisos ligueros.
El Kashima es un equipo fuerte en ataque, con más de tres goles esperados tanto ante el Kashiwa como frente al Kyoto, y suele forzar muchísimos saques de esquina. Su punto débil está atrás: el Kashiwa le metió tres goles con menos de un gol esperado, y el Kyoto le marcó dos con muy poco.
El duelo clave será el tramo final del Tokyo frente a la zaga del Kashima. Tsukui, Chida, Motosuna y el mediocentro Misao jugaron los 90 minutos en Tailandia a principios de semana, para después afrontar el viaje de vuelta y menos de tres días de descanso. El Tokyo, en cambio, ha tenido una semana entera libre. El ataque del Kashima rotó y descansó, por lo que su primera hora de juego debería ser incisiva, pero los futbolistas que tienen que proteger el resultado son los que llegan cargados.
Todas las bajas en ambos bandos son de larga duración y ya están asimiladas en su rendimiento reciente, así que el panorama de las alineaciones no cambia.
Cabe esperar que el Kashima apriete de inicio, con un partido empatado o con ventaja mínima al descanso. Pasada la hora de juego, los delanteros frescos del Tokyo se medirán a unos defensas desgastados, y ahí es donde debería decantarse el choque. Por eso me quedo con la victoria del FC Tokyo.