Elche y Betis deberían medir cuánto tiempo pueden los locales proteger su primer pase antes de que la presión visitante fuerce una pérdida o una contra. Los envíos por banda pueden ganar peso a medida que esa presión varíe durante el partido. Rennes y Lille tienen una disputa parecida en el primer despeje, con la vía de los carrileros por un lado y los espacios a su espalda por el otro. En ambos encuentros, la siguiente llegada con peligro al área cuenta más que la simple posesión territorial.
El Elche puede mover el balón a través de Redondo y Villar buscando a Revivo, Cepeda y Niño, mientras que el Betis amenaza recuperando alto y con el juego que generan Isco o Fornals. Lemar se retiró lesionado ante el Valencia y Buonanotte jugó la mayor parte de los minutos restantes en su lugar; Villar completó aquel partido, pero desde entonces se ha entrenado al margen. El Betis sigue contando con Abde y Ruibal, aunque Cucho fue baja frente al Dortmund y continuaba recuperándose, y a Parrott le faltó puntería en sus últimas titularidades. El mayor tiempo de recuperación del Elche debería ayudarle a mantener vivas sus salidas tras la primera oleada bética. Por eso me inclino por que el Elche mantenga el partido apretado.
El Rennes puede adelantar a sus carrileros y buscar a Dia o Szymański en la segunda jugada. El Lille es capaz de asegurar la salida con André y Bentaleb para luego lanzar a Haraldsson y a los hombres de banda hacia los espacios a la espalda. Lepaul no estuvo en el último partido del Rennes y está confirmada su baja; Frankowski tampoco jugó y su presencia en el once sigue en el aire. Bentaleb se perdió el duelo ante el Bodø por enfermedad pero ya se ha reincorporado al grupo del Lille, y Mbappé disputó el último choque liguero, ya que su sanción correspondía a Europa. Esa opción recuperada en la salida y la reciente solvencia defensiva del Lille hacen creíble una respuesta continuada. Por eso me decanto por que el Lille saque un resultado positivo.